Cuando debemos proteger nuestro territorio, lo único por hacer es tomar nuestras armas, practicar nuestro grito de guerra y vestirnos con una armadura bien colorida para no confundirnos con los enemigos.
CONTACTO INICIAL
Me gustan mucho los beat 'em ups. Me recuerdan una época sencilla de arcades en la que, por unas cuantas monedas, podíamos cooperar con otra persona y, lado a lado, repartir mamporros para llevar la paz a reinos virtuales o simplemente rescatar a la novia de un pelafustán buscapleitos.
Este género permaneció mucho tiempo en las sombras, ya que en la época de la llegada del 3D no estaba muy bien visto, por lo que cayó en el olvido. Cuál sería mi sorpresa cuando me invitaron a jugar a casa de un amigo y, a través del flamante servicio de Xbox Live Arcade, descubrimos esta joyita que, sin rodeos, nos puso a repartir golpes sin mayor complejidad.
Recientemente decidí comprar el título para PC; está mejorado en muchos aspectos técnicos, conservando intactos el ritmo y la diversión. Por eso, decidí hablar de Castle Crashers. Vale la pena comentar que no me fue fácil encontrar imágnes del juego original, por eso tendrán algunas de la remasterización, pero en mi mente se ve igualito que hace más de 15 años cuando lo jugué.
HISTORIA
El brujo oscuro ataca el castillo del rey en busca de un cristal mágico y, de paso, secuestra no a una ni a dos, sino a cuatro princesas, aparentemente para algún tipo de ritual. Este es motivo más que suficiente para que un grupo de caballeros emprenda una travesía a golpe de espada y mazo, muy propia de las épocas previas al internet.
El juego bebe de varios medios, como las caricaturas de principios de los años 2000, incorporando un humor simple y escatológico (con bastantes pedos y mocos). Esto resulta más que conveniente para ambientar una trama absurda pero adecuada, ideal para no tomársela muy en serio y pasar directo a la acción.
JUGABILIDAD
Al iniciar tenemos cuatro caballeros, cada uno con un color e elemento distintivo, como fuego, hielo, veneno o rayo. Equipados con estos poderes y con armas cortas y rápidas o largas y más lentas, nos disponemos a eliminar hordas de enemigos. Podemos emplear diferentes tipos de ataques (fuertes o ligeros), combinarlos con saltos para ejecutar combos terrestres o aéreos y desatar la magia que iremos desbloqueando a medida que progresamos por los mapas.
En cuanto a la progresión, obtenemos puntos al derrotar enemigos que sirven para mejorar los atributos de los personajes. Vale la pena decir que, si bien al principio solo hay cuatro guerreros con ataques diferentes, más adelante el juego añade a muchos más con efectos mágicos variados. Conforme avanzamos también podemos cambiar de armamento, lo que, combinado con los ataques elementales y la mejora de atributos, ofrece mucha variedad y opciones para explorar.
La duración del juego resultó mayor de lo que recordaba en la consola original, llegando a una decena de horas si se desea explorar todos los niveles del modo historia y además la variedad de situaciones y jefes evita que se senta repetitivo. También es posible jugar con amigos, personalizar la dificultad y añadir más reto activando el fuego amigo (golpes entre jugadores) o probando las arenas de combate.
GRÁFICOS
El diseño artístico emplea caricaturas dibujadas a mano, con un estilo muy propio de la época en que estaban de moda los juegos en Flash. Esto nos da sprites planos con colores chillones y geometrías simples pero muy atractivas. Aunque su apartado estético es hijo de su tiempo, ha envejecido muy bien; su diseño claro permite seguir la acción sin problemas, incluso cuando hay docenas de enemigos, lluvias de flechas o bromas absurdas en pantalla.
En su consola de lanzamiento, la Xbox 360, funcionaba a una resolución de 720p a 30 fps. Sin embargo, actualmente se puede disfrutar en casi todas las plataformas a 60 fps y a mayor resolución gracias a su versión remasterizada, la cual incluye abundante contenido adicional en forma de modos de juego, personalización para los guerreros y más opciones de armas y poderes.
SONIDO
La base musical está inspirada en las bandas sonoras chiptune clásicas de los beat 'em ups, pero integra con acierto otros géneros como synthwave, electrónica, techno e incluso música orquestada para los enfrentamientos contra jefes o los momentos de mayor acción.
No hay voces más allá de los gritos de ataque o daño, pero cuenta con un gran trabajo de efectos de sonido que enfatizan la narrativa a punta de gruñidos, murmullos y, por supuesto, sonidos de pedos.
COMENTARIOS FINALES
Castle Crashers es una propuesta sencilla y divertida dentro del género de los juegos de pelea cooperativos contra hordas de enemigos. Su apartado artístico demostró ser atemporal, pues tras casi dos décadas a sus espaldas sigue siendo reconocible y apreciado. Si tienes amigos, este juego puede darles horas de entretenimiento desenfadado con opciones de personalización inesperadas y varios modos de juego extra. En su momento sufrió por su apartado en línea, pero hoy en día se juega de maravilla tanto en multijugador local como a distancia.
El Juez Goomba dice… ¡Comprable!
Lanzado en 2008 originalmente para la plataforma digital de Xbox 360, y con una remasterización que continuó recibiendo contenido incluso en 2024, Behemoth se anotó un gran triunfo en una época en la que el género no pasaba por su mejor momento. Hoy ha sido redescubierto con el resurgimiento de los juegos de «yo contra el barrio» y se ha ganado un lugar muy importante en la industria.
Valorado en 8/10 martillazos de caca elemental










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