Mario sale a descubrir muchas reliquias con su gorrito de explorador, un cincel, un martillo y, por supuesto, con una guía de números en Picross.
CONTACTO INICIAL
Les contaba en la reseña de Mr. Driller que la primera Game Boy que tuve fue una Color. Con ella me llegó un juego que incluía varios títulos clásicos monocolor. Eran de esos cartuchos que decían "100 en 1", muy comunes en la época de la Family Computer; como eran piratas, no traían la cantidad de entregas que prometían. Pero entre los títulos disponibles estaba Mario's Picross, el cual me terminó enganchando bastante por su propuesta sencilla de entender e ideal para partidas cortas.
Con la llegada de los juegos clásicos mediante la suscripción al servicio de Nintendo Switch Online, pude revivir varios títulos de Game Boy que tenía olvidados. Entre ellos destaca este Picross, una entrega muy fácil de recomendar que, incluso en blanco y negro, se mantiene igual de adictiva.
HISTORIA
Aquí no tenemos nada de trama. Por eso, prefiero contarles que este título fue desarrollado por una compañía pequeña llamada Jupiter Corporation. La empresa guarda una relación muy estrecha con Nintendo, al punto de que le han cedido franquicias de gran calibre como Mario y Pokémon para crear diversos spin-offs.
Aunque el juego se lanzó en América, recibió muy poco reconocimiento; esto llevó a la compañía a dejar las secuelas exclusivamente en territorio nipón, donde goza de mayor popularidad. A pesar de ello, el estudio ha tenido la oportunidad de colaborar en títulos de renombre como The World Ends with You (junto a Square Enix), Ghost Trick (con Capcom) y algunas entregas familiares de la mano de Disney.
JUGABILIDAD
Estamos ante un juego de acertijos y puzzles. En una sola pantalla vemos una cuadrícula con números alineados en los márgenes verticales y horizontales. Dichas cifras sirven de guía para saber cuáles casillas deben romperse con el cincel de Mario.
Por ejemplo, si tenemos un panel de 15 por 15 casillas, en una fila podemos encontrar la indicación "13-1". Esto significa que debemos romper un bloque de 13 casillas consecutivas, dejar al menos una casilla libre sin romper y, finalmente, destruir la que corresponde al "1".
Al igual que en un sudoku, debemos cotejar la información de las columnas verticales con la de las filas horizontales para evitar romper casillas equivocadas. Cometer un error conlleva una penalización en el tiempo disponible para resolver el acertijo. Contamos con un total de 30 minutos por panel —tiempo más que suficiente para completarlo—, pero cada fallo restará minutos y apretará el límite disponible.
La recompensa por despejar los bloques correctos es una imagen sencilla formada por píxeles, como un barco, una manzana o incluso una Game Boy.
El título incluye un modo de práctica llamado Easy Picross, diseñado con cuadrículas más reducidas (de 5x5 o 10x10 casillas), ideal para calentar antes de pasar a resolver los 64 acertijos del juego principal. También cuenta con un modo contra el reloj, aunque en general no ofrece una gran variedad de modos.
GRÁFICOS
Al haber salido para la Game Boy original, la pantalla pequeña y monocromática no resultó ser una limitante para disfrutar de este juego relajante y sencillo. Su apartado técnico cumple bastante bien y se adaptó a la perfección a la portátil de Nintendo: los números son claros y el cursor se desplaza con precisión por la pantalla, lo que evita que cometamos errores involuntarios.
SONIDO
La música es funcional, con melodías repetitivas pero adecuadas para la experiencia. Los efectos de sonido cumplen su cometido, aunque delatan la época del juego. Cabe destacar el agradable efecto acústico al romper las casillas; por el contrario, equivocarse genera un zumbido molesto que nos avisa de inmediato que hemos cometido un fallo. Al completar cada panel suena una fanfarria que resulta bastante satisfactoria y cumple bien su función.
COMENTARIOS FINALES
El concepto de Picross como videojuego digital —basado en los nomogramas y en acertijos lógicos tipo sudoku— fue todo un éxito en Japón. En Occidente tomó más tiempo consolidar ese mismo reconocimiento, aunque actualmente la franquicia está presente en múltiples dispositivos. Esta entrega de Game Boy buscaba replicar el fenómeno de Tetris y, si bien logró una excelente adaptación a la portátil de Nintendo, no alcanzó los mismos niveles de popularidad. Sin embargo, vale mucho la pena probarlo.
El Juez Goomba dice… ¡Alquilable!
Mario's Picross fue desarrollado por Jupiter Corporation en exclusiva para la Game Boy. Fue publicado por Nintendo en 1995 y hoy en día se puede conseguir fácilmente en su cartucho original, además de estar disponible dentro del catálogo de NSO en Nintendo Switch.
Valorado en 7/10 cuadritos para romper









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