[POD] CG137 13 Sentinels: Aegis Rim

[ARC] Operation Wolf

 
Aunque ya había muchos juegos con armas de luz en los Arcades, este título y su éxito financiero cambiaron la temática de los mismos durante varios años.

CONTACTO INICIAL


Este fue otro de esos juegos que probé por primera vez en unas vacaciones, en ese lugar que ya les mencioné cuando hablé de RoboCop y Toki, la ventaja es que para progresar algo en este título no se requería tanta habilidad, solo era cuestión de apuntar y disparar, eso sí, estaban pasando muchas cosas en pantalla y nunca le metí las suficientes monedas para terminarlo, porque me parecía más eficiente volver a empezar para extender mi tiempo de juego.

 
Lo terminé muchos años después usando un emulador y aunque la experiencia sigue siendo entretenida no es la misma, simplemente porque el método de control no se compara con la sensación de tener una mini uzi en las manos y sentir la vibración ocasionada por los disparos, efecto que en la máquina original se logró con un motor que se activaba al presionar el gatillo.

HISTORIA


A pesar de que es un juego de 1987 es sorprendente que le hayan dedicado tanto en narrar una sencilla trama. Manejamos a Roy Adams, un miembro de las fuerzas especiales que es enviado a un territorio hostil sin especificar a tratar de rescatar 5 rehenes, así que iniciamos nuestra travesía en un paracaídas que nos ubica tras líneas enemigas, y que debemos explorar de manera lineal en la versión americana del juego.


Entre escenarios vemos una imagen con una breve narración que nos muestra que objetivo completamos, como destruir la torre de comunicación de los villanos o descubrir la ubicación del campamento donde están atrapados los rehenes que vinimos a buscar, pero son visuales grandes y voces digitalizadas como pocas para la época, especialmente en las Arcades.

JUGABILIDAD


Como ya se mencionó este es un título de acción en primera persona donde la pantalla se mueve de manera automática y solo controlamos nuestros disparos; nuestro objetivo en cada misión es eliminar una cierta cantidad de soldados y vehículos para poder proseguir a la siguiente área. Esto cambia un poco en las últimas dos donde debemos proteger a los rehenes para que logren escapar.


Nuestra munición no es infinita, empezamos el juego con 6 proveedores con 30 balas cada y 5 granadas que se usaban con un botón en la parte lateral de la uzi, así que no podemos disparar a lo loco, y debemos buscar proveedores en el escenario, también podremos encontrar refrescos que nos recuperan algo de vida, granadas adicionales, o una munición especial que nos permite disparar sin gastar balas por un tiempo limitado.

Nuestro personaje cuenta con una barra de vida que disminuye a medida que recibimos disparos o si atacamos a los civiles, pero hay otras formas de perder, si nos quedamos sin balas somos capturados por los enemigos o si no logramos liberar ningún prisionero fallamos nuestra misión, cada una de estas nos muestra una pantalla de game over diferente.


La progresión a través de las 6 misiones en la versión americana es lineal, así que no podemos tomar decisiones ni ver sus consecuencias, pero si cambiamos el idioma a japonés se puede elegir entre 4 niveles iniciales y acabarlas trae cambios al resto del juego, si por ejemplo destruimos la torre de comunicaciones en los demás niveles aparecerán menos enemigos a eliminar. Esto agrega algo de estrategia y longevidad al título.

No nos tomará mucho tiempo completar el juego, si tenemos unos 20 minutos libres podremos terminarlo sin problemas, y aunque la dificultad es elevada, se siente bien balanceado; es cuestión de dar prioridad a que enemigos eliminar, disparar a los objetos que nos lanzan y ser cuidadoso con los civiles que hay en el camino.

GRÁFICOS


El aspecto visual del título está muy por encima de la media del momento. El desplazamiento de la pantalla es suave, sin saltos apreciables sin importar cuantas cosas están sucediendo al mismo tiempo. Varias partes del escenario reaccionan a nuestros disparos, vidrios se rompen, barriles estallan y cajas se destruyen para dejarnos algo de munición extra.


El equipo hizo un trabajo muy interesante para dar la correcta sensación de profundidad, los enemigos solo se mueven en la misma línea horizontal, pero existen varias franjas en pantalla y para cada una hay modelos diferentes de los villanos con varios tamaños y nivel de detalle, lo que da la sensación de que están más cerca o lejos del jugador.

SONIDO


El apartado sonoro también tiene muchos aspectos para destacar, pues no solo escucharemos el sonido de nuestros disparos, las explosiones de los vehículos y los gritos finales de los enemigos, sino que también hay voces digitalizadas al final de cada escenario que nos van narrando la historia, son pocas, pero estamos hablando de 1987 donde no eran comunes.

 
La música recibió menos trabajo, hay muy pocas tonadas y solo se usan en momentos particulares del juego, precisamente cuando no estamos disparando, digamos que cumplen con su cometido, pero no hay mucho para destacar.

COMENTARIOS FINALES


Es difícil reproducir la experiencia completa sin el control especial que tenía el juego, pero igual es un título muy entretenido, que manejaba una curva de dificultad bastante justa, con unos gráficos sobresalientes y una trama sencilla pero bien contada. La versión en japonés añade un elemento de estrategia y algo de rejugabilidad bien interesante, así que no puedo dejar de recomendarlo para todos los que gustan de la acción.


El juez goomba dice... ¡Indispensable!


El juego fue muy popular en su momento, así que existen muchas versiones para sistemas caseros, el problema es que la calidad de las mismas deja mucho que desear, si tuviera que recomendar algunas sería la de Amiga o la de PC-Engine, esta última solo salió en Japón. También se lanzó una colección de juegos de Taito para la PS2, que incluye una edición emulada del juego de Arcade, esta sería la mejor opción a un precio razonable.

Valorado 9/10 rehenes persiguiendo un avión
 

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