[NES] ARKANOID


Rebotar una pequeña esfera para destruir bloques puede convertirse, fácilmente, en una adicción.

CONTACTO INICIAL

Arkanoid era uno de esos títulos infaltables en los cartuchos multijuegos de finales de los años 80's, debido a su naturaleza de Arcade sencillo. Era sumamente fácil darle una oportunidad, pero igual de sencillo dejarlo de lado, ya que su propuesta basada en niveles y puntuación solía palidecer frente a entregas más ambiciosas como Super Mario Bros. o Mega Man.


Sin embargo, durante un tiempo me enganché por completo y, siendo apenas un niño, logré llegar al final. En aquel entonces, estaba lejos de imaginar que este título tuviera una historia o un desenlace. Con la llegada de juegos modernos como Ball X Pit, regresó a mi memoria el recuerdo de este clásico: simple, pero sumamente entretenido.

HISTORIA


Tomamos el control de la Vaus, una nave espacial que ha caído en una anomalía espacio-temporal, quedando atrapada en un bucle de sectores cerrados por bloques que impiden nuestro avance. Si logras terminar el juego —lo cual considero una verdadera proeza—, descubres que el responsable de esta anomalía es un ser llamado Doh quien, tras ser derrotado, se retira advirtiendo que volverá.


Esta premisa es mínima; se narra únicamente al inicio y al final mediante texto y un par de imágenes. No obstante, este trasfondo le otorga una identidad propia que lo distingue de Breakout, el juego de Atari que salió diez años antes y que es la clara inspiración de Arkanoid.

JUGABILIDAD


Nuestra nave se presenta como una paleta en la parte inferior de la pantalla que solo podemos desplazar de forma lateral. El objetivo es interceptar una pelota que rebota contra los bloques para destruirlos; si la pelota supera nuestra posición y sale de la pantalla, perdemos una vida.

Para avanzar, debemos limpiar el escenario por completo. Los niveles son coloridos y presentan diversos patrones o imágenes sencillas. Como apoyo, contamos con cápsulas de colores que caen al destruir ciertos bloques, otorgándonos potenciadores como: alargar la nave, ralentizar la bola, crear esferas adicionales, equipar proyectiles o ganar vidas extra.


La dificultad escala progresivamente a lo largo de sus más de 30 niveles. Mientras que los primeros son simples, los finales se tornan complicados: aparecen bloques que requieren múltiples impactos, otros que son indestructibles y enemigos con formas geométricas que desvían la trayectoria de la pelota. Cabe destacar que el control es intuitivo y ofrece un modo para dos jugadores al estilo clásico, donde se alternan los turnos al perder una vida.

GRÁFICOS


Con más de cuatro décadas a sus espaldas, su estética pixelada resulta meramente funcional hoy en día. Todo se visualiza con claridad y cumple su propósito, aunque carece de elementos destacados, razón por la cual es fácil pasarlo por alto como "un Arcade más".


Actualmente existen muchas variaciones modernas con gráficos poligonales, dibujos a mano o estéticas de neón; sin embargo, el original sigue cumpliendo su función con honestidad.

SONIDO


Este apartado es igualmente minimalista. No hay música de fondo durante los niveles; solo escuchamos los efectos de sonido al golpear la bola o destruir bloques. 


Al iniciar o finalizar un nivel, suena una breve fanfarria, un recurso típico de finales de los años 80 que ubica al juego perfectamente en su época.

COMENTARIOS FINALES


El concepto de Arkanoid es sumamente fácil de comprender. Se controla básicamente con la cruceta direccional y el uso ocasional de un botón, lo que lo hace accesible para cualquier persona. No obstante, el reto es considerable: la dificultad aumenta drásticamente, convirtiendo el cierre de sus 33 niveles en un verdadero desafío. Aunque sus gráficos y sonidos son básicos, Arkanoid es una pieza fundamental de la historia de los videojuegos que merece ser recordada más allá de las simples compilaciones de Arcade.


El Juez Goomba dice… ¡Alquilable!


Arkanoid fue desarrollado por Taito y se lanzó originalmente en Arcade en 1986, la versión de NES llegó a Occidente a principios de 1987 y tuvo ports a muchas consolas de la época. Tiene múltiples secuelas y juegos que son homenajes a la fórmula jugable,

Valorado en 7/10 naves paletas rebota-bolas.

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