Posted by : Víctor Dallos 7/4/16

Bomberman, el mítico ninja de Hudson, llegó a la N64 en el tiempo que teníamos afán de traducir todos los géneros a los 3D y a los polígonos, pocos lograron sobrevivir esta terrible era. ¿Lo lograría nuestro carismático personaje?


CONTACTO INICIAL


Cuando era un niño, mi papá compró un Atari 2600, el cual no pude usar pues resultó que era para él. Más adelante me regalaron un NES (o su versión “más económica”), me desquité pues ese si era mío y jugué hasta que no pudo más. Entre los primeros juegos que tenía, Bomberman resaltaba un montón, pues era muy difícil tratar de llegar a los niveles más altos mientras evitaba encerrarme con mis propias bombas. Luego con la SNES encontré un juego que tenía un modo a dos jugadores que era muy enviciador y me dejó muy buena imagen del ninja blanco.



El juego de Bomberman 64 estuvo en una repisa de un local de San Andresito durante un año haciéndome ojitos, pero cuando reunía dinero para comprar juegos siempre había algún juego con más renombre que se llevaba mis ahorros. Al fin el vendedor empezó a salir de los juegos de N64 pues tenía mayor venta de juegos de PlayStation, por eso decidió ofrecerme una gran rebaja y decidí comprarlo.

Cuando llegué a mi casa lo probé durante un tiempo con impresiones mixtas, pues me gustaba mucho el control, la música, los mecanismos de buscar llaves y eliminar enemigos, pero el ritmo del juego me resultó muy lento…la acción frenética de poner bombas, no la sentí tan entretenida durante esos primeros minutos de prueba. Un tiempo después fueron mis amigos de juegos y probamos el modo a cuatro jugadores…allí se disiparon mis dudas, este era el Bomberman de toda la vida en donde escapar de explosiones me dio muchos ratos de entretenimiento.

HISTORIA


El tema es que existe una cosa que se llama Omni Cube y el enemigo de turno llamado Altair quiere destruir el Planeta de bomberman (Planet Bomber) por que sí…porque se levantó con ganas de eso…o no le gustó el color del planeta…o no lo abrazaron de niño, eso no queda claro, el caso es que tiene un pequeño grupo de malosos y una fortaleza armada para lograrlo.

Bomberman debe viajar por cuatro diferentes escenarios derrotando maloso y activando unos switches para acceder a la fortaleza de Altair. Esto resume una historia que no desborda imaginación, es apenas una excusa.



JUGABILIDAD


En los primeros años de la generación de N64, se dieron muchos cambios de sagas conocidas a las tres dimensiones y personajes poligonales, varias de estas sagas quedaron muy mal paradas, como Castlevania64, otras marcaron la pauta para futuros juegos, como Mario64. Bomberman es caso de éxito a medias en mi opinión. El juego optó por una vista isométrica que permite giro de la cámara de 90°. Los escenarios se diseñaron con un tamaño tal que hacía que casi en ningún nivel se dieran problemas con la cámara. Se manejan mecánicas clásicas de plataformas en donde la cámara funciona, pero sin duda que se siente algo tosca o rígida.

Bomberman se controla por medio del nobilísimo stick del control tridente del N64, con este podía caminar o correr y con precisión adecuada, cargar objetos o poner bombas, pero lanzar cosas o ítem podían resultar engañosas, pues algunos cambios de cámara nos hacían perder la dirección.



Hay dos modos de juego, el modo historia y el multiplayer. En el modo historia, Hudson tomó el riesgo de cambiar su jugabilidad y puso a su mascota a resolver acertijos a punta de bombazos. Estos acertijos combinaban investigación, descubrir piezas ocultas, derrotar enemigos o afectar el escenario para acceder al siguiente nivel. Pero no todo eran acertijos, pues en fases intermedias los esbirros de Altair encerrarán a Bomberman en arenas y se enfrentarán en singular combate. De nuevo Hudson pone creatividad al asunto y nos deja lanzar bombas desde un puente para derribar a un dragón o nos obliga a correr como locos tratando de esquivar ondas explosivas.

Aparte de los puzles y los combates los escenarios ocultan varios coleccionables, entre los que resaltan las cartas doradas que nos permitirán desbloquear mejoras para nuestro protagonista. Si bien no es un juego difícil, el reto de recolectar algunas cartas si hará pensar a más de uno, pues algunas cartas están en posiciones muy complejas o serán accesibles sólo si cumplimos con determinados requisitos.

El modo multijugador traduce las locas sesiones de bomberman a las tres dimensiones. Hasta cuatro personas pueden correr como locos por diferentes niveles intentando hacer estallar a sus oponentes.



GRAFICOS Y SONIDO


Los modelos poligonales eran lo nuevo en esa época, afortunadamente se eligieron estructuras simples y texturas coloridas haciendo el juego resultón, sin ser nada descrestante. Por otro lado, nuestro personaje se mueve muy fluidamente aunque algunas veces se antoja algo lento. Los ítems y algunos elementos del escenario no son poligonales, en su lugar encontramos sprites que en general se ven bien, pero en algunos momentos, y si la cámara está muy elevada, parecen embarrados y resultan extrañamente posicionados, pueden llegar incluso a entorpecer el juego pues algunos ocultan trampas en el terreno.



El juego tiene una banda sonora bonita, aunque algo lenta en algunos niveles. Originalmente esperaba una banda sonora movida y emocionante, pero el cambio de la jugabilidad a puzles hace que la música más relajada se ajuste bien. Pero debo decir que extraño algunas tonadas clásicas.

El aspecto técnico en general está bien acoplado y el juego se siente agradable, pero en algunos momentos los modelos son muy sencillos y la música algo simple, haciendo la experiencia… mediocre.

COMENTARIOS FINALES.



Gráficos consistentes, música adecuada, mecánicas divertidas aunque algo lentas, buenas peleas con jefes finales, pero algo separadas entre sí. El juego pone mucho cariño en su desarrollo, pero en cada aspecto se queda apenas en un adecuado para un solo jugador, en multiplayer gana muchos puntos por su diversión simple y directa.


Anotación: Bomberman, según una acalorada discusión del equipo de Crónicas Goomba, resulta que es un robot, no es un Ninja...pero como el escritor de la reseña, me permito la licencia de seguirlo llamado ninja pues tiene el traje típico y siempre le llamamos así en mi grupo de juegos.

Mushroom
Juez


El juez Goomba dice... ALQUILABLE!!!

Es un juego de principios de la N64, se consigue barato, pero mejor busquen que alguien se los preste.

Nota: 7/10 cartas doradas para desbloquear trajes de Bomberman.

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