[PS3] Need for Speed: The Run


Después de una entrega enfocada en la simulación, la franquicia trata de agregar trama a sus juegos y da un giro en otra dirección.

CONTACTO INICIAL


Los juegos de carreras no son mi fuerte, de vez en cuando me gusta probar alguno, eso sí, debe tener un tono desenfadado, no apuntar a la simulación extrema y permitir que me equivoque de forma razonable. Simplemente no puedo con los simuladores que requieren que hagamos el trazado perfecto sobre la pista sin cometer ningún error.


Llevaba un par de años sin terminar algo del género, así que le pedí a un amigo que trabajaba en ese momento en Eletronic Arts que me consiguiera el Need for Speed de ese año con su descuento de empleado y lo empacara en la maleta cuando viniera de visita. Así fue como conseguí esta versión, simplemente coincidieron mis intenciones de probar algo de carreras con su lanzamiento.

HISTORIA


Comenzamos siguiendo a un corredor callejero que queda endeudado con la mafia y apenas logra escapar cuando intentan aplastarlo dentro de su auto en un desguace de Oakland. Tras huir con un vehículo robado, viajamos a San Francisco para contactar a una intermediaria que organiza carreras ilegales y le ofrece una salida: participar en una competencia clandestina de costa a costa.


Aceptamos competir en una carrera desde San Francisco hasta New York City por un premio de 25 millones de dólares, del cual podemos conservar una parte si ganamos. A partir de ahí avanzamos etapa por etapa enfrentando rivales y peligros constantes, con el objetivo de llegar primeros a la meta y saldar la deuda que puso todo en marcha.

JUGABILIDAD


En la campaña avanzamos a través de una serie de etapas conectadas que representan tramos de una carrera de larga distancia. En cada segmento debemos superar a un número determinado de rivales para continuar, de otra manera debemos repetir esa sección, esto mantiene el ritmo de progreso y presión que nos trata de transmitir la historia, pero limitado demasiado la exploración.


La franquicia a veces da tumbos en cuanto a su propuesta, a veces es más enfocada en la simulación, otra veces se pasa al lado del Arcade, en esta entrega se inclina claramente hacia lo Arcade, con controles accesibles, énfasis en la velocidad, el comportamiento de los vehículos más permisivo, facilitando derrapes controlados y recuperaciones rápidas tras errores y la reacción inmediata.

La selección de vehículos evoluciona durante la campaña. No mantenemos un solo auto durante toda la experiencia, sino que accedemos a distintos modelos según el progreso de la carrera. Esto introduce variedad en el manejo y obliga a adaptarnos a diferentes estilos de conducción en función de cada tramo.


En momentos concretos abandonamos el vehículo y vemos como nuestro personaje debe escapar o evitar un peligro inminente, estas secciones son guiadas y debemos presionar botones en el momento correcto, aunque la idea era aportar variedad, se sienten forzadas, poco interactivas, mal implementadas y representan uno de los pecados de la época donde todos los juegos debían tener quick time events.

Además de la campaña encontramos desafíos que nos permiten repetir tramos con condiciones específicas o para mejorar marcas. Estos modos ofrecen objetivos más directos y sirven para extender la duración sin necesidad de seguir la progresión narrativa, pero no son tan variados y reúsan las mismas pistas de la trama principal.


La dificultad no es demasiado elevada gracias al control más permisivo y estilo Arcade, pero igual sentimos la presión constante de los rivales y la necesidad de mantener el ritmo sin cometer demasiado errores en la carrera. Recorrer el país de una punta a la otra nos tomará unas 5 horas, lo que lo hace un juego corto para la franquicia.

GRÁFICOS


Los vehículos presentan un alto nivel de detalle para su generación, con modelos bien definidos y daños visibles que evolucionan durante la carrera. Los cambios de clima y de terreno aportan variedad a los recorridos, desde las montañas con sus bosques templados pasando por zonas áridas y también costera, en conjunto refuerzan la sensación de trayecto continuo a lo largo del país.


Los modelos de personajes que observamos en los elementos de la trama y las persecuciones a pie fueron creados con cariño y animados de forma realistas, pero se les saca poco provecho, El rendimiento a veces falla, lo que no es ideal en un juego donde la velocidad es una pieza clave, es un paquete sobresaliente en general con algunos problemas menores.

SONIDO


La banda sonora apuesta por temas licenciados de corte enérgico inspirados en el rock clásico, con presencia de rock alternativo, electrónica y música industrial ligera, pero son en su mayoría canciones algo desconocidas en su género, generan la ambientación correcta de persecución y viaje a través de los Estados Unidos, pero no están a la altura de la música de juegos previos de la franquicia.


Los efectos sonoros salen mucho mejor librados pues se centran en ofrecer retroalimentación clara durante la conducción. El motor, los impactos, el roce con el entorno y las persecuciones cuentan con respuestas bien diferenciadas, a pesar de una recepción mediocre con la prensa, la mezcla de sonido y los efectos destacaron lo suficiente para recibir un par de nominaciones a premios en su año de lanzamiento.

Para las voces se contrataron actores con trayectoria, pues la idea era hacer de la trama algo importante para el juego, pero la verdad sus entregas se sienten desperdiciadas pues los diálogos presentes se sienten flojos, no es un problema con la actuación sino con el guion.

COMENTARIOS FINALES


Aunque la idea de hacer un juego algo más cinemático con una trama más interesante no es una mala idea, la ejecución en este juego es bastante pobre, resultando en un título corto, que si bien tiene mecánicas muy entretenidas, buena sensación de velocidad y bastantes vehículos para probar, no llega a sentirse completo y se queda corto frente a otras entregas de la franquicia.


El Juez Goomba dice… ¡alquilable!


El juego fue removido de tiendas digitales en mayo de 2021, la única forma de conseguirlo en este momento es comprar una edición física, que afortunadamente se consigue muy barata tanto en sus versiones para PS3 como X360. Las versiones de Wii y 3DS son bien diferentes, y merecen una reseña aparte.

Valorado en 6/10 carreras a través del país

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