Posted by : flagstaad 2022-04-27

 
Un juego que quedó atrapado entre dos géneros que en ese momento eran populares en las Arcades.

CONTACTO INICIAL


Mirando títulos disponibles en la colección del 40 aniversario de SNK me topé con esta propuesta que en teoría sonaba bastante interesante, un título que mezcla elementos de los beat'm up y juegos de peleas desarrollado por esta mítica empresa tenía que ser genial, pensaba yo. Así que con monedas infinitas me dispuse a terminarlo, así tuviera que gastarle una tarde completa.


Menos de 20 minutos más tarde estaba yo rascándome la cabeza y pensando cómo recuperar el tiempo invertido, así que decidí escribir esta reseña, no sin antes gastar un par de monedas probando el modo para dos jugadores a ver si la experiencia mejoraba un poco.

HISTORIA


Los primeros juegos de peleas, y muchos de los actuales, no son reconocidos por tener una trama profunda, se limitan a dar una motivación básica relacionada con ganar algún tipo de torneo; los títulos de acción y golpes normalmente usaban el secuestro de algún conocido para que nos enfrentáramos con los maleantes de turno. Este juego se inclina por la primera opción.


Nuestro protagonista será Karate-Man o Crusher, personajes genéricos como pocos, y el objetivo es conseguir dinero, fama y chicas en un torneo único que nos lleva a recorrer varias ciudades en los Estados Unidos, no hay mucho más que agregar y aún para la época se siente demasiado simplona.

JUGABILIDAD


Este híbrido parece a primera vista un título de beat'm up porque nos podemos mover por toda la arena y nuestros movimientos se parecen bastantes a los de ese género, pero en lugar de enfrentarnos a muchos enemigos solo luchamos contra los jefes en combates uno a uno como si fuera un título de peleas.


Nuestros personajes cubren dos arquetipos básicos, Karate-man es rápido y débil, Crusher es lento y fuerte, cada uno tiene golpes diferentes que debemos tratar de combinar para ser efectivos, el problema es que la colisión de los mismos es algo extraña y vamos a terminar recibiendo palizas que se sienten injustas, especialmente porque muchos de los ataques desplazan nuestro peleador hacía adelante dejándonos en una mala posición.

Por cada moneda que usemos recibiremos 2 vidas con su correspondiente barra de energía y si morimos en medio del combate podemos simplemente continuar donde nos quedamos, así que con suficiente dinero lo vamos a terminar si o si, aunque es un poco difícil saber que tan cerca estamos de derrotar a un oponente porque ellos no tienen ningún indicar excepto que cuando están muy heridos empiezan a titilar de rojo.


En total son solo 8 combates, en la misma cantidad de escenarios a lo largo de los Estados Unidos. Cada vez que derrotemos un contrincante este saldrá en una ambulancia, recibiremos un premio económico y su “novia” se pasará a nuestro ¿harem? ¿sequito? No queda muy claro, pero no quiero pensarlo demasiado. La mejor forma de progresar es encontrar como atrapar al enemigo en un ciclo y repetir siempre la misma acción.

El modo para 2 jugadores funciona de forma extraña, si alguien se une a nuestra lucha en lugar de pelear ambos contra el mismo oponente, aparece un segundo enemigo idéntico para mantener la situación balanceada y al final debemos enfrentarnos a nuestro amigo para definir quién se queda con todo el dinero, la gloria y las chicas.

GRÁFICOS


El aspecto visual está a la par de otros títulos de la época, pero una vez más se queda atrapado en medio de sus dos géneros, si lo comparamos con títulos de beat'm up saldría relativamente bien librado, porque los personajes y enemigos son grandes y vistosos, los escenarios son muy pequeños y hay poco desplazamiento, pero hay algo de variedad y una buena ambientación, aunque algo estática.


Por otro lado, si lo comparamos con otros títulos de peleas, entonces los resultados no son tan positivos, los personajes son pequeños y las animaciones no son fluidas, las indicaciones visuales no son fáciles de seguir y debemos aprender patrones, más que responder adecuadamente a los movimientos de los oponentes que parecen salidos de la nada. La paleta de colores es algo apagada.

SONIDO


Los efectos sonoros son bastante básicos, puñetazos, patadas, y ataques en general suenan como en cualquier otro título de acción, el público se emociona cuando mandamos al suelo al oponente, pero siempre usan el mismo sonido y la calidad del mismo es bastante baja. No hay voces digitalizadas excepto las felicitaciones de las chicas y todas son iguales.


La música es un apartado mixto, la calidad de las canciones no es mala, pero no hay ningún tipo de consistencia, parece que cada una fue compuesta por separado y pensando solo en el escenario, pero sin tener en cuenta que todas pertenecían al mismo juego. Como dato curioso la tonada del primer escenario luego sería re-usada en Fatal Fury con algunos arreglos.

COMENTARIOS FINALES


Aunque la idea sonaba bien en teoría, la ejecución de este híbrido se quedó corta en casi todos los aspectos, los controles son poco precisos, la dificultad no está balanceada, el juego cooperativo no mejora la experiencia, no hay ningún tipo de trama, los enemigos son poco memorables y hasta nuestros personajes carecen de personalidad o cualidades que los hagan sobresalir. Definitivamente es una curiosidad, pero no se puede recomendar como nada más.


El juez goomba dice… ¡Solo regalado!


La forma más sencilla para probar este título es en alguna de las compilaciones de juegos de SNK, pero si tienen la oportunidad les recomiendo que busquen la edición que se lanzó para la Genesis, pues realizó varios ajustes que mejoraron significativamente la experiencia y es muy superior a la entrega de Arcade.

Valorado 4/10 puñetazos resbalosos
 

 

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