Posted by : flagstaad 23/1/16


En 1996 Lucasfilm ltd inició un proyecto multimedia que pretendía crear nuevo material para comercializar la franquicia y darle impulso al relanzamiento de la trilogía original en cines sin tener que filmar una nueva película, el resultado fue Shadows of the Empire, una historia que se desarrolla entre los eventos de la quinta y sexta película, que fue publicado como un libro, un comic, tenía su propia banda sonora y por supuesto un juego para la nueva consola de Nintendo del momento la N64.
 

CONTACTO INICIAL

 
Era una época de cambio, después de años disfrutando de mi SNES con un presupuesto bastante limitado para la compra de juegos, y meses ahorrando para comprar la nueva y flamante Nintendo 64, era el momento de seleccionar los juegos que debían acompañar mi nueva adquisición, el catálogo de lanzamiento estaba bastante limitado y con apenas 5 meses en el mercado solo 9 juegos estaban disponibles para escoger. 

 
Mis amigos habían cubierto lo básico con Super Mario 64, Wave Race y un pobre desafortunado que había elegido Cruis’n USA, así que yo preferí complementar sus adquisiciones agregando Killer Instinct Gold y Shadows of the Empire a la lista de lo que podríamos prestarnos entre nosotros. A pesar de sus limitaciones no tuve que arrepentirme de ninguna de mis compras y ayudé, sin saberlo, en el experimento por demás exitoso de Lucasfilm ltd.
 

HISTORIA

 
Como mencioné previamente los eventos del juego ocurren entre El Imperio Contra-ataca y El Retorno del Jedi, el protagonista de la historia es un piloto y contrabandista llamado Dash Rendar que bien podría reemplazar a Han Solo en su papel pues hasta una nave similar al Halcón Milenario llamada Outrider tiene, pero que por ser un individuo nuevo para los fans les permitió mayores libertades creativas. La acción empieza desde la batalla de Hoth cuando el héroe debe ayudar a los rebeldes a escapar del planeta frente a un agresivo ataque del imperio. 

De manera posterior debe escapar del imperio y ayudar de forma esporádica a los protagonistas usuales de la saga, Han Solo, Luke Skywalker y Leia son todos apoyados de forma directa o indirecta por Dash Rendar mientras se enfrentan a los planes del príncipe Xizor, un alto mando del imperio y quien trabaja en las sombras para convertirse el segundo al mando relevando de su puesto a Darth Vader, cuyo resultado ya pueden adivinar los fanáticos de la franquicia. 

 
Nunca se profundiza demasiado sobre el protagonista ni sobre los planes reales del villano, pero supongo que ese tipo de detalles estarán disponibles en el libro, que aún no he leído pero ya tengo en mi biblioteca. La trama es contada a través de escenas entre misiones, y es aquí donde se nota más el periodo de transición generacional, pues aunque sus dibujos están bien hechos y varios animados de manera algo tosca se nota que están rezagados con respecto al proyecto en general.
 

JUGABILIDAD

 
Si tuviéramos que clasificar el título en un género tendría que ser el de la acción, pues realmente es una mezcla de 2 (algunos dirán que 3) tipos de juego diferentes. Cada uno por separado parece producido por desarrolladores diferentes, pues mientras que uno muestra gran nivel de detalle y controles precisos, el otro parece que fue tratado como el pariente lejano con quien nadie quiere lidiar pero con el que al final terminamos pasando mucho más tiempo.
  
La primera modalidad es la que llamaremos de manejo de vehículos, esta representa entre el 30% y el 40% del juego y un total de 4 de los 10 niveles que existen en el mismo. Son 2 misiones en que se controlan naves en su totalidad, 1 misión en que solo se controla la torreta del Outrider y una última de conducción que luego explicaré con más detalle, en general son bastante cortas si se comparan con los mundos dedicados al otro modo de juego, pero aquí lo importante es la calidad, no la cantidad.
 

Las misiones que permiten controlar de manera completa las naves son el punto fuerte del juego, todo se maneja a las mil maravillas empleando de forma efectiva el nuevo control de la consola, tan buenos fueron estos niveles que luego se desarrollaron juegos completos alrededor del concepto. Aunque son escasos estos mundos mostraron el potencial de la consola y de diseño del juego, en la batalla de Hoth es un gusto usar el snowspeeder para destruir toda clase de vehículos del imperio, incluyendo el uso del cable para hacer caer a los poderosos AT-AT.
 
En un giro un poco extraño se incluyó un único nivel en el que se controla una swoop bike para tratar de alcanzar y destruir a un grupo de asesinos antes de que logren su objetivo, el control es demasiado errático en esta misión, la velocidad que alcanza el vehículo es impresionante y todo corre de manera fluida pero con cualquier error en un giro y el personaje queda totalmente detenido en las calles de la ciudad. Algunos aman este mundo otros lo odian, yo lo disfruté bastante pero no sin una buena tasa de frustraciones por los problemas de control.
 
La última modalidad, y la que más tiene representación durante el juego, es la de disparos en tercera persona, en esta se controla directamente a Dash Rendar quien debe cumplir varios objetivos, ya sea escapar de Hoth, encontrar a un caza recompensas o ayudar en la recuperación de unos planos vitales para la rebelión. Para acabar con los enemigos se cuenta con un arma de laser con disparos infinitos, pero que pierden potencia si se usan en ráfaga y que se debe dejar descansar un poco para que recuperen su fuerza inicial, y otras como pulsos, misiles y hasta un lanzallamas, poco usados durante la misión en general, pero muy útiles contra los jefes de cada nivel.

 
El control en estas secciones se siente realmente extraño, el personaje se maneja como un tanque, lo que quiere decir que avanzar y girar al tiempo puede ocasionar algo de desorientación, también se puede usar el desplazamiento lateral pero no es intuitivo pues requiere usar un botón especial. Los saltos creo que rompen algunas leyes físicas pues el personaje parece que flota más que cae durante los mismos, claro que esto se explica por la aparición posterior de un Jetpack que permite explorar los mundos con mayor libertad y para el que los movimientos y el tipo de control tiene mucho más sentido.
 
De lejos el principal problema del título es apuntar al disparar, parece que Dash Rendar entrenó en una base del imperio junto con los Stormtroopers porque si los enemigos no están realmente cerca es bien complicado que los golpee, adicionalmente no hay algún indicador que nos muestre realmente hacía donde se está apuntando y las opciones de apoyo que tiene el juego dejan vulnerable al personaje que debe quedarse quieto mientras los enemigos atacan. Al menos los primeros niveles permiten al jugador acostumbrarse a estos problemas para no sentirse frustrados con la ubicación y cantidad de enemigos en mundos posteriores.
 
Una mención especial deben recibir las claves del juego, que permiten activar cambios interesantes en la jugabilidad del título, con estas es posible controlar enemigos o naves especiales en algunas misiones y la verdad agregan un elemento especial, no puedo ignorar la posibilidad de pasar la segunda misión como un Snowtrooper o tratar de destruir la base enemiga a bordo de un Tie Fighter que tiene una excelente capacidad de maniobras y un terrible poder de ataque. En la época actual tendríamos que pagar por estos extras, en aquel entonces era solo cuestión de conseguir en algún lado la combinación de botones correcta.
 

GRÁFICAS

 
El juego fue uno de los primeros de la consola y se nota, la calidad de las texturas es relativamente baja, hay algunas caídas en la cantidad de cuadros por segundo, los niveles se sienten solitarios y hay bastante uso de neblina para ocultar problemas de pop up; se puede decir que le falta un trabajo general de afinamiento a nivel técnico, pero está lejos de ser un desastre. Los modelos, especialmente los de las naves, están muy bien trabajados, con suficiente nivel de detalle como para identificar los diferentes tipos de tropas imperiales, explorar varios tipos de ambientes y disfrutar el viaje.
 

El manejo de la cámara fue un elemento interesante de explorar en este título pues ofrece múltiples opciones al jugador, una vista en primer persona permite mejorar en algo la puntería pero es difícil explorar, otra cinematográfica que es meramente decorativa, una más desde arriba que no ayuda en nada y una en tercera persona algo cerca del personaje para mi gusto; esta última es la única que es efectiva durante el juego y con excepción de alguna experimentación inicial la que estoy seguro que todos usan, tiene problemas menores pero en general funciona bien.
 
En general los niveles en que se camina se sienten vacíos y carentes de vida lo que se puede argumentar que en conjunto con el aspecto sonoro y el uso constante de la neblina ofrece una ambientación bastante lúgubre y a ratos hasta tenebrosa, y en otros mundos los pasillos se pueden sentir hasta claustrofóbicos. Lamentablemente lo que en algunas misiones es una fortaleza hacía el final del juego se vuelve una debilidad pues algunos mundos son demasiado oscuros y en lugar de crear ambiente lo entorpecen.
 

SONIDO

 
Como ya mencioné previamente el proyecto en general contempló muchos elementos multimedia, incluyendo una banda sonora. La buena noticia es que esta fue incorporada al menos parcialmente en el juego y otros temas clásicos de la franquicia también hacen presencia si bien no de forma completa al menos fragmentos de los mismos a lo largo de los 10 mundos de juego, la única queja es que las capacidades sonoras de la consola afectaban negativamente el resultado final y a pesar de ser uno de los pocos juegos con música orquestada el efecto no alcanza los niveles esperados.
 

Todos los demás sonidos tienen también el nivel de detalle y la fidelidad propia de la franquicia, todo suena a Star Wars, es posible que muchos de los mismos hayan sido extraídos de las películas o, debido a la gran experiencia del desarrollador de juegos anteriores para otras plataformas. Sin embargo no se usaron voces para contar la historia, ni para los personajes clásicos que intervienen ni para los nuevos, una oportunidad desperdiciada, el título solo cuenta con algunas onomatopeyas por parte de los enemigos cuando son golpeados por nuestras armas.
 

COMENTARIOS FINALES

 
Este parece ser uno de esos casos en que la ambición del desarrollador o productor superó sus capacidades, pues el resultado final es bastante mediocre, los niveles de naves son simplemente geniales pero los de disparos en tercera persona apenas cumplen con su objetivo, si tal vez hubieran dedicado más tiempo a pulir estos o hubieran cambiado la proporción para sacar provecho de lo que estaba funcionando apropiadamente el producto podría recomendarse con menos recelo. 

El juez Goomba dice... Alquilable!!!


Tengo que admitir que la experiencia cuando recién compré el juego fue apabullante, todo se veía como en las películas y sonaba igual, pero en parte mi cerebro estaba ignorando los problemas de diseño y control del título porque fue uno de los primeros que realmente estaban usando mundos completamente tri-dimensionales y no había mucho para comparar, al re-jugar el título tan solo un par de meses después los problemas saltaban a la vista para cualquier jugador experimentado, aunque esa primera impresión al luchar la batalla de Hoth siempre sea el primer recuerdo que viene a la mente cuando se habla de este título.
 
Valorado en 7/10 droides de reconocimiento 


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